Un caniche negro fue rescatado este martes en un operativo conjunto de agentes de Control municipal y la policía, luego de una denuncia de vecinos que dieron el aviso de que había sido abandonado en una casa en barrio Abasto durante al menos 10 días.
Los propios vecinos fueron los que, durante ese lapso, le acercaron desde fuera de la propiedad algo de agua y comida al animal, y denunciaron la situación al teléfono 147.
El rescate se produjo en una vivienda de barrio Abasto. La Fiscalía en turno fue dada en conocimiento y autorizó el rescate del can, el cual finalmente fue retirado a través de una ventana de la casa, y se pudo comprobar que estaba en muy malas condiciones de higiene y salud.
El pichicho fue puesto a resguardo por el área de Protección Animal y se encuentra en guarda transitoria.
“Otra vez pudimos intervenir positivamente ante un reclamo que dejó al descubierto mucha desidia y falta de respeto por la vida animal. Insistimos en que no vamos a tolerar este tipo de situaciones, y actuaremos con la fuerza que corresponda”, destacó Diego Herrera, secretario de Control municipal, quien además solicitó a los vecinos que “sigan denunciando y comprometiéndose cuando se observan situaciones de abandono y maltrato”.
Según detallaron desde el municipio, la denuncia ingresó a través de vecinos con un llamado al 147. Allí se informó que quienes residían en la propiedad se habían ido dos semanas atrás y el animal quedó abandonado. Durante ese lapso, fueron los propios habitantes de la zona quienes, alertados de la situación, lo asistían como podían, siempre sin poder ingresar a la propiedad.
En un primer momento se acercaron al lugar agentes de la Dirección de Proximidad, los que constataron la gravedad de la situación. El caso fue tomado por las áreas de Protección de Animal y Control Urbano, también dependiente de la Secretaría de Control. Luego del rescate, los agentes municipales le dieron asistencia y lo pusieron a resguardo en un hogar en tránsito.

Delito punible
La ley penal 14.346 señala que, de hallarse a los responsables de lo sucedido, se “podría establecer de quince días a un año de prisión”. Eso corresponde a quien “infringiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales”.
Entre otras cosas, la normativa considera maltrato al hecho de “no alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos”.