Seis policías de la policía motorizada, una médica policial, dos civiles y otros seis efectivos fueron imputados este martes en una segunda audiencia luego del cuarto intermedio de la audiencia anterior que encabezaron los fiscales Pablo Socca y Karina Bartocci en el Centro de Justicia Penal.

El juez Hernán Postma, a cargo del debate, hizo lugar a las acusaciones y dejó en prisión a los seis agentes imputados por varios delitos vinculados al armado de causas y cobro de coimas.  Se trata del oficial Marcelo Borovachi y los suboficiales Jesús Soria, Dylan Pérez, Lucila Bellizzi, Ricardo Font y Rodrigo Ramírez, por haber participado en procedimientos presuntamente irregulares que buscaron beneficiar a Sandra Álvarez –una mujer que también formó parte de la acusación– en la comercialización de estupefacientes en el barrio Parque Casas, y en perjuicio de organizaciones rivales.

También fueron acusados (por encubrimiento y quedaron en libertad), otro policía de la Brigada Motorizada, de nombre Oscar Alberto Pérez, la médica policial Mara Romaro, y de la seccional 10ª, el comisario Mario Humberto Trejo, dos subcomisarios, Alejandro Marcelo Medini y Amador Pablo Ferrer, y la suboficial Fátima Aldana Bustamante.

Según los fiscales, todo comenzó cuando balearon en julio del año pasado el domicilio de Álvarez en Castagnino al 1200. A partir de allí, por orden judicial, la casa fue incluida en un régimen de custodia policial que le fue asignada a la brigada motorizada. A partir de allí, la transera hizo "buenas migas" con el suboficial Soria, con quien entabló contacto frecuente. El 18 de noviembre pasado, la presunta vendedora de droga le dio datos a los agentes de que Rubén "Rana" Gusmaroli ofrecía dos pistolas con cartuchos en en barrio. El suboficial Pérez se hizo pasar por comprador, se comunicó al celular del hombre y acordó un lugar de encuentro. Cuatro días después, "Rana" cayó en la trampa. Acompañado por otra persona, fue detenido por los policías Pérez, Soria, Ramírez y Bellizi, quienes se quedaron con las armas y cobraron una coima de dos millones de pesos a cambio de liberarlo.

De acuerdo a lo explicado por investigadores a Rosario3, en lugar de dejar detenidas a las dos personas con dos armas de fuego y cartuchos, solo aprehendieron a una e informaron del secuestro de una sola pistola. De esa forma, cobraron la coima, liberaron a quien pagó, y se hicieron de otra arma cuyo destino se desconoce por el momento.

El comisario Trejo y los subcomisarios Medini y Ferrer fueron imputados por desobediencia judicial, encubrimiento agravado, incumplimiento de los deberes de funcionario público. Mientras que la sumariante Bustamante fue imputada por falsedad ideológica de instrumento público, partícipe primaria de apremios ilegales, encubrimiento agravado e incumplimiento de deberes de funcionario público.