El presidente Luiz Inácio Lula da Silva prohibió este viernes las apuestas deportivas en línea en Brasil, a nueve días de las elecciones en las que buscará renovar nuevamente su mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, con quien está muy igualado en las encuestas. Se trata de una medida provisional que necesita ser aprobada por el Congreso dentro de los próximos 120 días para que sea definitiva.
Las apuestas son una de las principales fuentes de financiamiento del poderoso fútbol brasileño, pero también una causa del endeudamiento récord de las familias, según el Gobierno.
Una mayoría de los electores las rechaza y el mandatario las ha calificado de “enfermedad”. Sin embargo, varios clubes de fútbol, incluido el vigente campeón Flamengo, han expresdao su rechazo a la iniciativa por el impacto en sus finanzas.
El mandatario brasileño sostuvo que es una medida "necesaria, dura y drástica". "Esto es como el cáncer: o extirpamos el tumor o nos matará”, expresó Lula en un acto en San Pablo.
El decreto que firmó este viernes prohíbe "explotar, ofertar, intermediar y publicitar" apuestas deportivas o juegos de casino en línea "en todo el territorio nacional". Esto generó críticas de Bolsonaro –que habló de una medida "electoral" y apuntó a las contradicciones de Lula– y también de los clubes de fútbol, que llevan en su camiseta publicidades de esas empresas.
El ministro de Economía Dario Durigan explicó que con la medida “no habrá ningún sitio, ninguna aplicación ni ningún patrocinio legal de apuestas” en el gigante sudamericano. El funcionario dijo que el gobierno ya intentó regular el sector, pero opta por la prohibición ante un problema de salud pública, con más de 60 mil millones de reales (11 mil millones de dólares) que pasan de las familias a las casas de apuestas.
“Esto causa angustia y vergüenza. Hay gente que incluso se ha quitado la vida por ello”, sostuvo. Ocho de cada diez familias brasileñas afrontan algún tipo de deuda, según datos de la Confederación Nacional del Comercio.
Quejas de los clubes
La prohibición es temporal y necesitará aprobación del Congreso en un plazo de cuatro meses para convertirse en ley definitiva. El mercado de las apuestas en Brasil ha experimentado un auge desde que el propio Lula estableció un marco regulatorio en 2023.
Más de la mitad de clubes de primera división tienen a una casa de apuestas como patrocinador principal. “No se puede crear una norma, conseguir que las empresas e instituciones se comprometan basándose en ella y, de la noche a la mañana, cambiar todo el marco regulatorio”, se quejó el viernes el Flamengo antes de la publicación de la medida.
El ministro Durigan afirmó a periodistas que el gobierno establecerá “un diálogo” con los clubes para “entender el real impacto” de la medida en el fútbol. Brasil tiene la liga más poderosa de América y sus representantes han ganado las últimas siete Copas Libertadores, la principal competición de clubes del continente.
Según expertos, los equipos brasileños se han fortalecido en buena medida gracias a los patrocinios directos e indirectos de las casas de apuestas, que suelen ser mayores que los otorgados por sponsors tradicionales.



