Es posible que en un futuro la ecografía 3D pueda convertirse en una herramienta clave para identificar individuos con riesgo de enfermedad cardiovascular. Son las conclusiones del estudio PESA (Progression of Early Subclinical Atherosclerosis) CNIC-Santander, que se publica en "The Journal of the American College of Cardiology", en el que se demuestra que la valoración de la cantidad de colesterol en la pared de diferentes arterias del organismo es, junto con los factores de riesgo tradicionales (colesterol, tensión arterial, diabetes, tabaco, ejercicio, obesidad), una herramienta muy valiosa para la estratificación del riesgo cardiovascular de una persona, según abc.es.

Los resultados de la investigación, dirigida por Valentín Fuster, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), muestran que, la carga global de aterosclerosis en las personas analizadas (edad media 45 años) era dos veces más alta en hombres que en mujeres (63,4 milímetros cúbicos frente a 25,7), y también más elevada en las arterias femorales que en otros territorios vasculares, y que aumenta con la edad.

Gracias a la eco 3D los investigadores exploraron las regiones más significativas desde el punto de vista de la aterosclerosis de las arterias carótidas y femorales de 3.860 participantes de mediana edad y totalmente asintomáticos empleados del Banco de Santander en Madrid. El PESA-CNIC-Santander es un estudio prospectivo de cohortes en el que los participantes son seguidos a largo plazo.

"La ecografía tridimensional vascular es una técnica de imagen factible, reproducible y novedosa para cuantificar de forma precoz la carga ateroesclerótica global en poblaciones grandes", afirma Fuster, autor principal de la investigación que se publica en JACC. En su opinión, "sin embargo, se necesitan más estudios para evaluar la utilidad este nuevo método que lo comparen con los métodos tradicionales cuando se utilizan en la práctica clínica y a gran escala, así como en estudios epidemiológicos poblacionales".